Provinciales

La Iglesia Católica pidió que se esclarezca la desaparición de Loan

Al encabezar el solemne Tedeum por la fiesta patria, el obispo auxiliar hizo un fuerte llamado a la rectitud de corazón de quienes gobiernan para ofrecer respuestas positivas ante «delitos tan nocivos para la población y la dignidad de las personas».

Un fuerte llamado a la «rectitud de corazón, sin cálculos mezquinos» de «quienes han sido elegidos para conducir, gobernar, encaminar las investigaciones» hizo el Obispo Auxiliar de Corrientes, José Larregain, al presidir el solemne Tedeum en el Día de la Independencia argentina al reclamar el esclarecimiento de «delitos tan nocivos para la población y la dignidad de las personas» en obvia alusión a la desaparición del pequeño Loan Danilo Peña el pasado 13 de junio en la localidad de 9 de Julio.

Vale aclarar que el sacerdote no hizo mención explícita del caso particular, pero desde el inicio de su sermón expresó: «Nuestros corazones contienen sentimientos y emociones encontradas. Algunos de ellos son impotencia, incertidumbres, indignación, perplejidad ante los hechos de público conocimiento ponen en crisis el sistema de valores y creencias sociales e institucionales».

Pero no todo fue pesimismo ya que explicó que los argentinos, en general, y los correntinos, en particular, viven una «coyuntura dolorosa que mostrando cosas feas, tristes, malas, al mismo tiempo alimentan el deseo sincero de cambios profundos».

Larregain también expresó el anhelo que Dios «Ilumine» a quienes gobiernan para «encaminar las investigaciones que hay que hacer en situaciones graves como la desaparición de niños, trata, narcotráfico, inseguridad, etcétera».

Asimismo resaltó que «en virtud de la fidelidad de Dios, se puede alcanzar el favor en momentos angustiantes, infortunados, nefastos, funestos, fatídicos» y señaló que «desde aquí brota la esperanza –que nunca se pierde- de la conversión y el cambio aún ante corazones rebeldes y obstinados».

En ese tono, el sacerdote rescató que cuando el pueblo de Israel mira su historia «descubre un Dios poderoso que hace maravillas, que se inclina, mira con bondad y compasión las situaciones concretas de la vida».

Agregó que «Dios ‘se inclina’ y escucha el grito de injusticia, el reclamo por el alimento, por lo necesario para la vida: las situaciones sociales complejas como la desintegración familiar y social, el hambre, tener frío, vulnerabilidades, desprotección», en el marco de crisis económica y social que se vive en el país.

Además dijo que «Dios se inclina con ‘reverencia’ ante el pobre, indigente, indefenso, desprotegido; se inclina como actitud de ‘cuidado y protección’, como se hace ante un herido, sufriente, al que se le lava los pies, se alivia y sanan las heridas, se socorre; se inclina ‘tomando postura’, no siendo indiferente, escuchando, comprometiéndose y asumiendo opciones».

Ante esa situación, Larregain manifestó que «no es cuestión de preocupación, es asunto de ocupación. Lamentablemente algunas veces la imagen, intereses, mezquindades, hacen que se pierda de vista y no se asuman compromisos con lo que implica ocuparse».

También sostuvo que «servir a Dios y a su causa es dirigir el pensamiento ‘en primer lugar’ a la venida del Reino de Dios en la vivencia de sus valores, ‘de hacer lo que él nos diga’, todo lo demás pasa a ocupar un segundo lugar. La ocupación en lo de cada día, en lo que sucede, en lo que hay que resolver, en el trabajo diario, lleva a confiar en la providencia del Padre».

Al respecto, el sacerdote expresó que «esa fe, que Dios ve más allá de nosotros, que ve lo que nosotros no vemos, que ve antes; lleva al compromiso, a vivir coherentemente y actuar de acuerdo a los valores del reino de Dios, a vivir conforme a su voluntad».

Destacó en el tramo final de la homilía que «confiamos que él añadirá todo lo demás a partir de la opción de lo primero. Hagamos nuestra la súplica confiada del salmo:ºEn mis labios no hay engaño…miren tus ojos la rectitud…me he mantenido en la senda establecidaº». Y cerró con el pedido de intercesión a la Virgen: «Tierna Madre de Itatí, ruega por nosotros».

Protocolo

La comitiva del Gobierno provincial encabezada por el vicegobernador, Pedro Braillard Poccard, fue recibida en el atrio de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced por el obispo Auxiliar de Corrientes, José Adolfo Larregain. Las autoridades llegaron hasta el templo ubicado frente a la plaza 25 de mayo luego de izar el Pabellón nacional, el saludo protocolar en la Casa de Gobierno y de disfrutar un desayuno con chocolate patrio, matizado con ritmo chamamacero.

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