Francia: alerta máxima en ocho ciudades ante el agravamiento de la situación sanitaria

«La situación sanitaria sigue degradándose en Francia. Sucede lo mismo en muchos países vecinos», advirtió esta semana el ministro de Salud, Olivier Veran.
El sindicato nacional GNI-HCR, que agrupa a hoteles, cafés y restaurantes, calcula que en la capital francesa debieron cerrar 1.000 bares desde la entrada en vigor del alerta máxima el día 5, y anticipa que el 40% de estos no podrá reabrir.
«La epidemia sigue y aunque la gente está resignada, está sufriendo. El tsunami económico ya llegó», evaluó hoy el presidente de la división de cafés, bares y restaurantes de esa agrupación, Marcel Bezenet.
Debieron cerrar solo aquellos locales cuya actividad principal era la venta de bebidas alcohólicas, un límite que hace que a primera vista la vida parisina casi no haya cambiado mucho, ya que la mayoría de los establecimientos tienen licencia de cocina.
La Prefectura de Policía parisina precisó que en esta última semana decretaron el cierre administrativo solo de 10 bares por incumplimiento de la normativa, según la agencia EFE.
El protocolo sanitario para los establecimientos que siguen recibiendo clientes, sin embargo, sí es más estricto.
Hay que respetar un máximo de seis comensales por mesa, frente a los 10 del primer protocolo, al menos un metro entre mesas de distintos grupos, y se hizo obligatorio mostrar en un cartel capacidad máxima y tomar el nombre y teléfono de los clientes para avisar en caso de contagios.




