Trump anuncia su alta médica y pide que EEUU «no le tenga miedo» al coronavirus

El presidente de los Estados Unidos, internado con coronavirus desde hace tres días, «continúa mejorando» y logró un «progreso increíble», informó el jefe de Gabinete de la Casa Blanca.
«El presidente Trump no está fuera de peligro del todo, pero (…) no hay nada que estemos haciendo acá que no se pueda hacer en su residencia», donde será monitoreado permanentemente, explicó Sean Conley, el médico presidencial, frente a las cámaras de televisión.
Junto a él, otro miembro del equipo médico, Sean Dooley, informó que el mandatario «no presenta ninguna dificultad respiratoria», mientras otro profesional del equipo, Brian Garibaldi, agregó que Trump «seguirá recibiendo las dosis del tratamiento en la Casa Blanca».
En tanto, la primera dama, Melania Trump, quien se contagió junto al mandatario, contó por Twitter su mejoría.
«Me siento bien y continuaré con el reposo en casa. Gracias al equipo médico y a todos los cuidadores. Mis oraciones siguen dirigidas para todos aquellos que están enfermos o que tienen algún familiar afectado por el virus», escribió.
Pero no todas fueron buenas noticias para el entorno de Trump hoy.
Su secretaria de prensa y principal vocera, Kayleigh McEnanny, informó por la misma red social que está contagiada.
McEnanny volvió a decir que no tenía «ningún conocimiento del diagnóstico de Hope Hicks (la asesora de Trump que inició el contagio masivo en el entorno presidencial) antes de convocar a una conferencia de prensa en la Casa Blanca el jueves» pasado.
El mandatario fue hospitalizado el viernes por la noche tras dar positivo al coronavirus el jueves, una noticia que sacudió al país, no solo por la cercanía de las elecciones, sino porque se trata de la nación más golpeada por la pandemia con más de 7,4 millones de casos y casi 210.000 muertes.
A diferencia de la primera dama, que quedó aislada en la Casa Blanca, Trump fue trasladado por helicóptero al Centro Medio Walter Reed por presentar síntomas más intensos, lo que desató un clima de incertidumbre en Estados Unidos y una lluvia de saludos diplomáticos de líderes de todo el mundo, a solo un mes de las elecciones de Estados Unidos.
Al menos tres senadores dieron positivo para la Covid-19, lo que podría complicar la ratificación exprés que desea el Gobierno para su candidata a la Corte Suprema, una pulseada que Trump y los conservadores ven como crucial antes de disputar la reelección en las urnas en noviembre.
En tanto, el vicepresidente Mike Pence volvió a dar negativo y, por eso, confirmó su presencia en el debate de vicepresidentes de mañana en Utah, mientras que el candidato presidencial opositor, Joe Biden, también volvió a recibir un resultado negativo y continuará haciendo campaña.
La hija mayor del mandatario y su esposo, Ivanka Trump y Jared Kurshner, ambos asesores presidenciales, también dieron negativo hoy, según informó su vocero, citado por la agencia de noticias DPA.
Conley, contradijo sus declaraciones del sábado y sostuvo que el viernes el mandatario requirió la administración de oxígeno durante una hora cuando todavía estaba en la Casa Blanca.
Este episodio fue considerado como lo suficientemente inquietante como para decidir su hospitalización.
Conley reconoció después que no había revelado el incidente el sábado para proyectar una imagen de optimismo, lo que desató aún más críticas entre los que rechazan la gestión del Gobierno de la pandemia en general y critican cómo ha manejado su enfermedad, por ejemplo, ayer al salir en auto a saludar a sus simpatizantes.



