En la provincia de Chaco se aceleró el ritmo de contagio

Entre el 9 de marzo y el 5 de junio pasaron 89 días para tener mil positivos de COVID-19. Desde entonces, el número de afectados creció rápido. Y aún más desde el 25 de julio cuando comenzó el plan de desescalamiento.
Los primeros 1.000 casos de COVID-19 tardaron 98 días en ser detectados en Chaco. Entre el 6 y 16 de setiembre el número de positivos se elevó de seis mil a siete mil; sólo en diez días. Esto prueba que hay una aceleración en el ritmo de contagio.
Esta conclusión surge de un análisis hecho por época de las estadísticas oficiales que se publican, en forma coordinada, entre la Presidencia de la Nación y el Ministerio de Salud Pública de la provincia.
Desde el 9 de marzo en que oficializaron los dos primeros casos importados al 16 de setiembre, día en que la vecina provincia cruzó la barrera de los siete mil positivos, pasaron 191 días.
Este dato certifica la aceleración de casos ya que hicieron faltan 98 días para alcanzar los primeros mil positivos el 5 de junio, y sólo 93 jornadas para sumar otros seis mil positivos.
El 5 de junio, el gobernador Jorge Capitanich anunció un refuerzo del plan de restricciones y el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio que incluyó vallados en calles de acceso al microcentro de Resistencia y severos controles en los accesos al área metropolitana, que concentra entre el 85% y 90% de los casos detectados.
Plan Detectar
El aumento en la detección de positivos también tiene que ver con el incremento del número de hisopados y análisis que se instrumentaron a través del Ministerio de Salud con el Plan Detectar, que representó un cambio en la estrategia de control, ya que antes del 5 de junio se esperaba que el paciente con síntomas se presente ante los centros de asistencia, pero ahora se realizan operativos en las zonas de origen de los positivos denunciados.
Ese día Capitanich anunció que, en una primera instancia, las medidas de restricción y los operativos serían ejecutadas en la zona metropolitana que integran los municipios de Resistencia, Fontana, Barranqueras y Puerto Vilelas.
Por esos días los barrios más afectados eran el complejo que se conoce como Toba, Mapic, Nuevo Amanecer, Don Santiago 3, y Chacra 24.
En los primeros meses, la preocupación se centraba en estos cuatro municipios centrales pero de a poco el interior sumó contagios y el caso más emblemático fue el de El Sauzalito, población de El Impenetrable a la que el virus llegó en un avión del Gobierno de la Provincia.
Ese avión llevó a la titular del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Magdalena Odarda, que ya había sido hisopada en Buenos Aires por estar en contacto estrecho con funcionarios nacionales que dieron positivo, y contagió a funcionarios provinciales que la acompañaron y a efectivos policiales que hicieron la custodia.
Desde esos primeros días de abril a la fecha, El Sauzalito es una de las localidades que aparecen en entre las primeras diez con número de contagios, preocupación que luego se trasladó a Tres Isletas y Villa Ángela, que también pasaron a ser parte de las primeras municipalidades con más casos.
A finales de junio el Gobierno avanzó en medidas de flexibilización del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio y dispuso que a partir del 25 de julio comience la primera fase del Plan de Desescalamiento que no es otra cosa que la paulatina apertura de actividades, al punto que a la fecha, con la tercera fase en marcha, prácticamente no hay controles; sólo se exige el uso de barbijos en la vía pública y se prohiben las reuniones sociales y deportivas.
Cuatro días antes del inicio del desescalamiento, 21 de julio, Chaco cruzó el umbral de los 3.000 casos positivos y pese a ello se avanzó en la apertura. El 25 de julio tenía 3.260 casos positivos, en exactamente en 50 días, el 11 de setiembre, duplicó el número de contagios con 6.543 afectados. Tal como puede apreciarse en la infografía que acompaña la nota la aceleración del ritmo de contagio fue en ascenso, aún en las fechas en las que se ponía mayor énfasis en el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO) que comenzó el 15 de marzo, se reforzó con más controles el 5 de junio cuando se alcanzó la cantidad de 1.008 afectados. Para llegar a los 2.034 positivos el 30 de julio pasaron 25 días, y que se llegó a 3.031 casos 21 días después. El tiempo para sumar otros 1.000 casos bajó a 18 días cuando el 8 de agosto alcanzaron 4.008 afectados, otros 18 días para tener 5041 positivos, 11 días más para llegar a 6014 el 6 de setiembre y 10 para llegar a 7001 positivos el 16 del corriente mes.
Ayer, el Ministerio de Salud Pública de la provincia de Chaco informó que el número de afectados con coronavirus alcanzó a la cantidad de 7.345 pacientes con COVID-19. Se produjeron 258 fallecimientos. Ese informe también revela que el sábado había 748 activos; 678 son pacientes leves; 57 moderados y 13 en estado grave.
Crece el número de infectados en el interior
El Ministerio de Salud de la Nación informó ayer que, durante las últimas 24 horas, se registraron 143 muertes y 9.276 nuevos casos positivos por coronavirus. Con estos datos, el total de infectados en todo el país asciende a 622.934 y las víctimas fatales suman 12.799. El índice de letalidad sobre los casos confirmados se mantiene en 2,1% y la tasa de mortalidad es de 279 personas cada millón de habitantes.
Según se desprende del reporte, por primera vez, más de la mitad de los nuevos contagios se dieron fuera de la ciudad y la provincia de Buenos Aires. Del total de 9.276, 4.716 casos fueron por fuera de esas jurisdicciones. Incluso, Córdoba y Santa Fe reportaron más infectados que la ciudad de Buenos Aires, y Mendoza quedó sólo diez casos debajo de los porteños.
Además, se informó que un total de 3.213 personas cursan la enfermedad en Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en todo el país, 51,4% en el AMBA, 16,7% en Córdoba y 4% en Tucumán. Además, la ocupación de camas UTI, más allá de la dolencia que explique la internación del paciente, a nivel nacional promedia el 59,8%, mientras que en el AMBA llega al 66,1%.
Por otra parte, los integrantes del Sistema Argentino de Salud Público y Privado recordaron a la población la importancia de continuar realizando las consultas habituales y de prestar atención a otras enfermedades por fuera del coronavirus, a través de una declaración conjunta difundida ayer.
Diarioepoca.com




