Flávio Bolsonaro afirmó que quiere que su padre le coloque la banda presidencial si gana el balotaje en Brasil

“¡Van a ver al presidente Jair Bolsonaro poniéndole la banda presidencial a su hijo!”, afirmó el senador durante un acto en Goiânia, donde viajó para recibir el respaldo del exgobernador de Goiás y candidato presidencial derrotado en la primera vuelta, Ronaldo Caiado.
El candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro dijo el martes que pretende que su padre, el ex mandatario Jair Bolsonaro, le coloque la banda presidencial si gana la segunda vuelta de las elecciones, prevista para el 25 de octubre, y reiteró que buscará indultarlo una vez que asuma el cargo.
“¡Van a ver al presidente Jair Bolsonaro poniéndole la banda presidencial a su hijo!”, afirmó el senador durante un acto en Goiânia, donde viajó para recibir el respaldo del ex gobernador de Goiás y candidato presidencial derrotado en la primera vuelta, Ronaldo Caiado.
Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03 % de los votos en la primera vuelta, frente al 45,16 % de Luiz Inácio Lula da Silva, y ambos disputarán el balotaje del 25 de octubre. El senador del Partido Liberal (PL) planteó así la posibilidad de que su padre participe en uno de los momentos centrales de su eventual asunción, pese a que cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en una trama para mantenerse en el poder después de perder las elecciones de 2022.
El candidato reiteró en Goiânia su intención de que Jair Bolsonaro sea quien le coloque la banda presidencial en caso de una victoria electoral. No explicó cómo podría concretarse esa posibilidad, ya que su padre cumple la pena en prisión domiciliaria en Brasilia.
La entrega de la banda presidencial constituye uno de los actos simbólicos de la transmisión del poder en Brasil y tradicionalmente corresponde al presidente saliente colocarla al sucesor. La ceremonia no siguió esa tradición en 2023, cuando Jair Bolsonaro viajó a Estados Unidos antes del final de su mandato y no participó de la asunción de Lula.
En aquella ocasión, Lula recibió la banda de un grupo de representantes de la sociedad civil, elegido para ocupar el lugar del presidente saliente.
Flávio Bolsonaro también prometió indultar a su padre si gana las elecciones. El senador calificó a Jair Bolsonaro como “una de las mayores víctimas de una injusticia de este país”.
La posibilidad de que el candidato pueda indultar a su padre el mismo día de una eventual investidura y que este recupere la libertad de inmediato plantea cuestiones jurídicas. La medida de gracia tendría que ser analizada por la Justicia.
En paralelo, la defensa del ex mandatario pidió al Supremo Tribunal Federal (STF) su libertad provisional y una nueva revisión de su condena, al denunciar supuestas irregularidades en el proceso. El recurso está bajo análisis del magistrado Kassio Nunes Marques, integrante del Supremo desde 2020 tras ser propuesto para el cargo por Jair Bolsonaro.
La situación judicial del ex presidente también quedó vinculada a la campaña de su hijo por las restricciones que pesan sobre sus visitas. La Fiscalía de Brasil se mostró el martes favorable a que la Corte Suprema permita que Flávio Bolsonaro visite a su padre en prisión domiciliaria.
El Ministerio Público consideró que no existen indicios de incumplimiento de las condiciones establecidas por el tribunal y sostuvo que no observa motivos para prolongar la restricción de visitas impuesta por el magistrado Alexandre de Moraes en julio durante 90 días.
La defensa de Jair Bolsonaro había solicitado restablecer el régimen ordinario de visitas después del resultado obtenido por Flávio en la primera vuelta. Los abogados sostuvieron que permitir el encuentro serviría para que el exmandatario pudiera “preservar una dimensión relevante de la convivencia personal y familiar durante el cumplimiento de la pena”.
De Moraes había prohibido las visitas de Flávio después de que el senador leyera una carta de su padre durante una transmisión. La decisión se produjo en el marco de la prohibición que pesa sobre Jair Bolsonaro para utilizar redes sociales, incluso a través de terceros.
El plazo de esa restricción termina el 11 de octubre, pero Jair Bolsonaro pidió una autorización especial para reunirse con su hijo antes del fin de semana. La solicitud fue presentada con carácter “exclusivamente familiar”.




