El Gobierno asegura que no hubo contacto de Brasil y descarta modificaciones operativas en el vínculo

Tras el retiro del embajador del país vecino, el canciller, Pablo Quirno, planteó que “para pelear hacen falta dos”.
El Gobierno aseguró este miércoles que no existieron contactos oficiales por parte de Brasil luego de que ese país resolviera retirar a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, y sostuvo que la medida no altera el funcionamiento de la relación bilateral.
«Para pelearse hacen falta dos. La Argentina lamenta la decisión unilateral de Brasil. Creemos que ese no es el camino. Nosotros estamos siempre dispuestos a mantener las relaciones», afirmó el canciller Pablo Quirno durante una conferencia de prensa.
Desde el Palacio Itamaraty, en cambio, señalaron que el vínculo se deterioró tras las nuevas críticas del presidente Javier Milei hacia Luiz Inácio Lula da Silva. En una entrevista concedida el martes a La Casa Stream, el mandatario argentino volvió a calificar al jefe de Estado brasileño como “un ladrón” y “un corrupto que estuvo preso y que lo sacaron de prisión por un argumento administrativo”.
En la misma línea, la senadora Patricia Bullrich cuestionó la postura del gobierno brasileño y sostuvo que Brasil “tiene que no victimizarse”, al recordar el respaldo público de Lula al entonces candidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa.
Fuentes de la Casa Rosada remarcaron que, hasta el momento, no hubo comunicación formal desde Brasilia y criticaron la decisión adoptada por el gobierno vecino.
“No hubo contacto de Brasil con nuestro gobierno, solo se comunicaron con la prensa argentina. No nos vamos a meter en las decisiones de un país vecino, pero no nos parece que ese sea el camino”, indicó un alto funcionario del oficialismo.
La misma fuente aseguró que la administración nacional mantendrá la relación institucional con Brasil, aunque reconoció las diferencias políticas entre ambos gobiernos. “Vamos a seguir manteniendo vínculo con Brasil. Tenemos intereses en común. Hay diferencias políticas e ideológicas muy fuertes y nuestro presidente es franco. Va de frente, no tira la piedra y esconde la mano. Brasil ha interferido en las elecciones de 2019 y 2023”, agregó.
Desde el entorno de Lula da Silva manifestaron su expectativa de que la tensión pueda superarse en el corto plazo. “Esperemos que sí. Será cuestión de ver”, señalaron desde la administración brasileña ante la Agencia NA.
Quirno también reconoció que el Gobierno observa con buenos ojos un cambio en el escenario político regional y expresó su deseo de que Flavio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, se imponga en las elecciones presidenciales brasileñas previstas para el 4 de octubre.
Por último, el canciller confirmó que Javier Milei impulsa la organización de una cumbre de líderes regionales de centroderecha en la Ciudad de Buenos Aires antes de fin de año. Además, detalló que el Presidente viajará este miércoles a Ecuador para reunirse con Daniel Noboa y luego se trasladará a Colombia para asistir a la asunción de Abelardo de la Espriella.




