Norte Grande fortalece estrategias frente a la crisis de Incluir Salud

Con Corrientes como parte del bloque regional, los ministros de Salud consensuaron una posición unificada sobre el financiamiento del programa Incluir Salud. La región sostiene con recursos propios prestaciones esenciales y buscará llevar una propuesta conjunta al COFESA.
La discusión sobre el financiamiento de los programas nacionales de salud comenzó a adquirir una dimensióedn política que trasciende las realidades individuales de cada provincia.
En Santiago del Estero, los ministros y autoridades sanitarias del Norte Grande acordaron dejar de plantear reclamos aislados para avanzar en una estrategia regional común que permita exigir al Gobierno nacional mayor previsibilidad en la transferencia de recursos destinados al programa Incluir Salud.
Corrientes formó parte de ese bloque a través del ministro de Salud Pública, Emilio Lanari, ratificando una posición compartida por las provincias del NOA y NEA.
El encuentro tuvo un rasgo distintivo: la unanimidad de los planteos.
Más allá de las particularidades presupuestarias de cada jurisdicción, todos los representantes coincidieron en el diagnóstico sobre la situación que atraviesa el programa y en la necesidad de construir un canal institucional permanente de diálogo con el Ministerio de Salud de la Nación.
La reunión, encabezada por la ministra santiagueña Natividad Nassif, reunió a ministros, secretarios y equipos técnicos de Jujuy, Catamarca, La Rioja, Corrientes, Salta, Tucumán, Chaco y Misiones, consolidando una representación prácticamente plena del Norte Grande.
En nombre de Corrientes participaron Emilio Lanari y el coordinador provincial del programa, Javier Fernández.
El consenso alcanzado no fue solamente administrativo. También representó una señal política de peso.
Las provincias resolvieron presentar una posición única durante la próxima reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA), prevista para agosto, donde buscarán instalar una agenda de trabajo que permita garantizar «equidad, regularidad y calidad» en las prestaciones destinadas a los beneficiarios del sistema.
El eje central de las exposiciones estuvo puesto en las dificultades que genera la demora o irregularidad en la llegada de fondos nacionales.
Según coincidieron los ministros, esa situación obligó a los gobiernos provinciales a absorber con recursos propios prestaciones que originalmente corresponden al financiamiento nacional.
Durante la reunión en Santiago, se remarcó que las provincias vienen sosteniendo con presupuestos locales la provisión de medicamentos esenciales, las sesiones de diálisis, los traslados sanitarios y diversos tratamientos de alta complejidad para evitar que miles de pacientes vean interrumpida su atención.
Los funcionarios coincidieron además en que esta realidad «incrementa la incertidumbre de los beneficiarios y sus familias», al mismo tiempo que aumenta la presión sobre los sistemas provinciales de salud y profundiza las desigualdades entre jurisdicciones.
En ese contexto, uno de los principales acuerdos fue impulsar la creación de una Mesa Federal permanente de seguimiento del Programa Incluir Salud, integrada por representantes de las provincias y del Ministerio de Salud de la Nación.
La iniciativa apunta a establecer mecanismos estables de monitoreo sobre la ejecución de fondos y el funcionamiento del programa, evitando que la asistencia dependa de decisiones discrecionales o de negociaciones circunstanciales.
El documento consensuado durante la reunión sostiene que resulta imprescindible avanzar hacia una agenda de trabajo que permita «garantizar la continuidad de tratamientos, la provisión de medicamentos, las prestaciones de diálisis y otras respuestas esenciales para las personas beneficiarias».
Asimismo, las provincias acordaron promover «soluciones sostenibles que permitan fortalecer el programa, reducir las desigualdades territoriales y garantizar prestaciones oportunas y de calidad para la población».
Para Corrientes, la participación en este espacio también adquiere una relevancia institucional.
La provincia decidió integrar un reclamo colectivo que evita la confrontación política directa con la Nación y prioriza la construcción de consensos técnicos dentro del esquema federal sanitario.
La fortaleza del planteo reside precisamente en ese aspecto. No se trata de una demanda individual, sino de una posición compartida por la totalidad del Norte Grande, una de las regiones que concentra mayores índices de vulnerabilidad social y donde el funcionamiento de programas como Incluir Salud tiene un impacto directo sobre miles de pacientes.
Con esa estrategia, las provincias buscarán llegar al COFESA con una sola voz. El objetivo es obtener compromisos concretos que aporten previsibilidad al financiamiento nacional y permitan sostener un esquema de prestaciones que, según advirtieron los ministros, hoy continúa funcionando gracias al esfuerzo presupuestario realizado por cada uno de los gobiernos provinciales.




