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El Gobierno activa un plan ante el riesgo climático en Corrientes

La Provincia acelera la planificación ante los pronósticos que anticipan un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad. El ministro Vignolo confirmó la convocatoria a intendentes para coordinar respuestas. Su par de Producción diseña protocolos para el sector agropecuario.

La posibilidad de que el fenómeno climático de El Niño tenga una intensidad superior a la habitual durante los próximos meses llevó al Gobierno de Corrientes a acelerar la planificación de medidas preventivas.

La estrategia oficial combina la coordinación entre organismos provinciales, la articulación con los municipios y la elaboración de protocolos específicos para los sectores productivos, con el objetivo de reducir el impacto de eventuales inundaciones y excesos hídricos que podrían afectar a gran parte del territorio.

El tema comenzó a ocupar un lugar prioritario en la agenda del Ejecutivo luego de que distintos informes técnicos advirtieran sobre un escenario de precipitaciones superiores a lo normal para la primavera y el verano.

En ese contexto, el ministro de Coordinación y Planificación, Carlos Vignolo, confirmó que la Provincia ya trabaja sobre planes de contingencia y avanzará en la convocatoria a los intendentes para unificar criterios de intervención.

En declaraciones a la prensa, Vignolo explicó que el Gobierno mantiene un seguimiento permanente de la evolución climática.

«Nos estamos ocupando del tema ante los datos que aparecen constantemente», afirmó, al tiempo que reconoció que «es una situación compleja desde el punto de vista del impacto que puede tener».

El funcionario sostuvo que la premisa central es anticiparse a un escenario que todavía presenta incertidumbres, pero cuyos pronósticos obligan a reforzar la preparación institucional.

«Sabemos que hay que anticiparse y ver los aspectos necesarios para responder ante la emergencia», remarcó.

En esa línea, precisó que «por indicación del gobernador estamos trabajando en las áreas de intervención directa con planes de contingencia», con participación de los organismos que tendrán responsabilidad operativa en caso de emergencias.

Uno de los ejes de esa estrategia será la articulación con los gobiernos locales. Vignolo adelantó que en los próximos días se convocará a los intendentes de toda la provincia con un doble objetivo: fortalecer la circulación de información y coordinar respuestas comunes.

«Vamos a reunirnos con los intendentes para prepararnos y dar información clara, pero también unificar acciones», señaló.

La decisión responde, además, a la experiencia acumulada durante anteriores episodios de inundaciones.

Según explicó el ministro, la Provincia ya dispone de un relevamiento de las zonas que históricamente sufrieron mayores complicaciones, información que permitirá orientar la asistencia y la logística si las lluvias alcanzan la intensidad prevista.

En ese sentido, recordó que el fenómeno climático ya comenzó a manifestarse y advirtió que «el clima se comporta de manera muy fuerte», mientras que «los especialistas dicen que será intenso».

Con esos antecedentes, el Ejecutivo trabaja sobre escenarios preventivos que contemplan distintos niveles de afectación.

Aunque evitó realizar pronósticos categóricos, Vignolo insistió en que la prioridad es llegar preparados al período considerado más crítico.

«Ojalá no tenga el impacto que se prevé, pero como Gobierno debemos prepararnos», expresó.

De acuerdo con las estimaciones que manejan los organismos técnicos, el pico de mayor riesgo podría registrarse entre octubre de 2026 y marzo de 2027, etapa en la que históricamente se concentran los mayores volúmenes de precipitaciones en la región.

El ministro también apeló a la participación ciudadana como complemento de las acciones estatales.

«La gente sabe que puede aportar individualmente, con manejo de los residuos y cuidado de desagües», indicó, aunque aclaró que «no sabemos exactamente qué va a pasar; lo importante es que se tomen precauciones».

Sector productivo

En paralelo, la planificación también se extiende al aparato productivo. El ministro de Producción, Walter Chávez, confirmó que su cartera desarrolla reuniones con representantes de las distintas cadenas agropecuarias para elaborar protocolos específicos frente al eventual impacto climático.

Según explicó, los pronósticos ubican los primeros efectos relevantes entre septiembre y octubre, con un incremento de las precipitaciones que podría afectar tanto la actividad agrícola como la ganadera y forestal. Por ese motivo, el Gobierno decidió avanzar en medidas preventivas junto a los sectores involucrados.

Chávez sostuvo que la Provincia trabaja sobre una hipótesis de máxima para evitar improvisaciones.

«Los efectos van a ser lamentablemente sobre todos los sectores, no va a haber unos más que otros perjudicados», afirmó, al explicar que el objetivo es minimizar las consecuencias mediante una planificación anticipada.

Entre las medidas analizadas mencionó la previsión de reservas de alimentos, disponibilidad de forrajes y la identificación de campos altos para el eventual traslado de hacienda, considerando que aproximadamente la mitad del territorio correntino corresponde a zonas bajas con mayor vulnerabilidad frente a excesos hídricos.

Con la coordinación política a cargo de la Jefatura de Gabinete y el diseño de protocolos específicos para la producción, el Gobierno provincial busca llegar al período de mayor riesgo con una estructura de respuesta previamente organizada.

La apuesta oficial pasa por anticipar decisiones, coordinar recursos con los municipios y fortalecer la capacidad de reacción frente a un fenómeno climático que, según coinciden los especialistas y el propio Ejecutivo, exige prepararse antes de que comiencen las lluvias más intensas.

 

Diarioepoca.com

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