Vendedores piden diálogo con el Intendente tras los operativos

Ayer, personal municipal, con respaldo de efectivos de la Policía de la provincia, realizó un operativo en la peatonal Junín. En los controles pudieron detectar a un grupo de manteros que no cumplían con algunas normas.
A 15 días de la fiesta de Navidad, se desató un conflicto entre vendedores ambulantes y el Municipio capitalino. Desde la semana pasada comenzaron operativos de controles que incluyeron efectivos de la Policía de la provincia y también habría intervenido personal de fuerzas federales.
Cristina Acosta se presentó a la redacción de época como delegada de los trabajadores informales y cuestionó la manera en que procedieron los inspectores en los últimos días.
En principio, señaló que el personal municipal apunta a los trabajadores que no cuentan con las estructuras móviles. En este sentido, informó que ayer fueron perjudicadas dos personas de nacionalidad senegalesa, que cuentan con mesas plegables y comercializan relojes, cadenas y pulseras de diversos materiales.
«Le decomisaron la mercadería a nuestros compañeros que llevan años acá, en la peatonal. Cumplen con todos los requisitos y permisos, pero ahora vienen con todo sabiendo que los vendedores solo vivimos de esto», dijo la referente del sector en comunicación con este medio.
La mujer comentó que no busca confrontar con el Gobierno municipal, pero solicitó que lo que quieren ahora es la devolución de la mercadería incautada y la reincorporación al padrón de vendedores a dos personas que fueron sacados de manera injusta.
Además, Acosta indicó que son alrededor de 120 vendedores ambulantes, distribuidos en distintos puntos de la ciudad. La mayoría cumple con los permisos municipales correspondientes y las exigencias de la Comuna capitalina.
Lo que sí, aclaró que uno de los puntos del conflicto en los operativos son las estructuras de metal con rueditas que tienen varios vendedores que se encuentran en la principal arteria comercial de la ciudad.
Con esa medida, la Municipalidad busca que no haya puestos fijos para que luego de terminado el horario comercial puedan movilizar los puestos de la peatonal.
Para los que no cuentan con estas estructuras, hoy el valor de la misma ronda entre los 200 mil hasta los 500 mil pesos, de acuerdo a los datos aportados por los puesteros consultados por este medio.
En cuanto a los trámites y renovación de permisos, Acosta destacó la burocracia y la necesidad de realizar renovaciones cada tres meses. En este sentido, explicó que esta situación genera inconvenientes, ya que los documentos requeridos a menudo vencen durante el proceso de obtención de la libreta sanitaria y otros requisitos.
La delegada también subrayó que los vendedores ambulantes fueron excluidos del padrón municipal sin justificación aparente, afectando su capacidad para trabajar de manera continua. Solicitó la extensión del padrón y la devolución de los permisos, así como una mayor flexibilidad en los requisitos para trabajar.
Diarioepoca.com




