Santiago Peña asumió como presidente de Paraguay, con la presencia de Alberto Fernández

El economista conservador sucede a Mario Abdo Benítez y se hace cargo de un país cargado de desafíos; también están Lula, Boric y Lacalle Pou.
ASUNCIÓN.- Santiago Peña, un economista del conservador Partido Colorado, asume este martes un mandato de cinco años como presidente de Paraguay frente a mandatarios internacionales que incluyen a Alberto Fernández, en su primera actividad oficial tras el golpe al kirchnerismo en las PASO del domingo.
Alberto Fernández viajó anoche a Paraguay para participar de la ceremonia de asunción que comenzó antes de las 8 hora local (9 en la Argentina), cuando el hasta ahora presidente, Mario Abdo Benítez, entregó el bastón y la banda presidencial al presidente del Congreso, Silvio Ovelar.
Al comienzo de su discurso, Peña le agradeció al presidente del Partido Colorado, Horacio Cartes, acusado por corrupción en Estados Unidos.
“Gracias por perseverar, sin desmayos, en la construcción de consensos y en la búsqueda de acuerdos por sobre las diferencias. Hoy nos toca llevar esa vocación política al servicio de todos los paraguayos. Deseamos ser un partido al servicio de la nación”, dijo.
Peña, de 44 años, ganó las elecciones del 30 de abril pasado con el 42,74% de los votos y ayudó al Partido Colorado, la fuerza política dominante durante los últimos tres cuartos de siglo, a asegurar la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
La ceremonia de investidura comenzó a las 8.30, en la explanada de la Bahía del Palacio de López, ubicado en la capital paraguaya, donde se realiza la sesión de toma de juramento del presidente electo y del gabinete de ministros del Poder Ejecutivo.
Entre sus objetivos, Peña dijo que “el éxito es lograr que todos los paraguayos estén mejor y que el mundo sea testigo del resurgir de un gigante”.
En medio de la tensión entre la Argentina y Paraguay por el cobro de una tasa en la Hidrovía Paraguay-Paraná, Peña dijo que el manejo de la Hidrovía y el Corredor Bioceánico representa oportunidades y desafíos en el marco del Mecosur. “Son delicados procesos de equilibrio entre la integración y la soberanía de nuestros pueblos”, dijo.
“Paraguay se está convirtiendo en el centro logístico del Corredor Bioceánico sudamericano, lo cual convierte en una oportunidad nuestra centralidad geográfica y fortalece la integración con países vecinos y mercados del Pacífico. Este corredor comercial impulsara al Mercosur y la Alianza del Pacífico, promoviendo un mayor acercamiento entre ambos bloques. Además, por su intersección con la Hidrovía Paraguay-Paraná, ésta se convertirá en la forma más competitiva a transportar productos de distintos países a los puertos del pacifico, facilitando consensos a la gestión de la navegación fluvial”, expresó.
La llegada a la Bahía del Palacio de López fue algo accidentada. La madre de Peña, la argentina Ana María Palacios, se cayó al bajar del auto, como se pudo ver en la transmisión oficial.
A continuación, en la Catedral Metropolitana, concurrirá al Solemne Te Deum, con motivo del inicio de un nuevo período constitucional y en conmemoración del 486° aniversario de la fundación de la ciudad de Asunción.
Además de Alberto Fernández, se esperaba la presencia de los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva; de Uruguay, Luis Lacalle Pou; de Chile, Gabriel Boric; y de Bolivia, Luis Arce; el rey Felipe VI de España, entre otros.
Por Estados Unidos está la secretaria del Departamento del Interior, Deb Haaland; la congresista Norma Torres; y el embajador ante la Organización de Estados Americanos, Francisco Mora.
“[Peña] Es un nuevo presidente, es un joven muy inteligente, es un joven que se preocupa por la relación con Brasil. Brasil tiene que entender a Paraguay así: Brasil tiene que crecer, pero sus vecinos también necesitan crecer. Brasil necesita crear oportunidades para que sus vecinos crezcan”, dijo Lula este lunes en una transmisión en vivo antes de viajar.
“[Paraguay] es un país vecino con el que queremos tener paz. De hecho, el último conflicto de Brasil fue la guerra del Paraguay, que no queremos volver a repetir. Ahora nuestra guerra es de paz, de trabajar juntos, de tener inversiones en ambos países, de construir cosas positivas para nosotros (…) de hacer de Paraguay un socio privilegiado en su relación con Brasil”, agregó.
Librada entre 1864 y 1870, la Guerra del Paraguay enfrentó a Paraguay contra una alianza formada por Brasil, la Argentina y Uruguay, y tuvo como resultado la destrucción de Paraguay y la pérdida de territorios en favor de Brasil y la Argentina.
Desafíos
Santiago Peña, quien se casó con su novia de la infancia y se convirtió en padre por primera vez a los 17 años, estudió economía en Asunción y luego política pública en la Universidad de Columbia en Estados Unidos.
Trabajó como economista en el banco central de Paraguay y luego en el FMI en Washington, antes de regresar a Asunción para unirse al directorio del banco central. Se convirtió en ministro de Finanzas en 2015.
“Santi”, como se lo suele llamar, prometió políticas favorables a las empresas centradas en la creación de empleo, impuestos bajos y la atracción de inversiones extranjeras.
Peña ahora tiene varios desafíos por delante. El apoyo diplomático de su partido a Taiwán ha perjudicado las exportaciones de granos de los agricultores locales a China, que reclama la soberanía sobre la isla autónoma. El vicepresidente de Taiwán, William Lai, se encuentra en Paraguay para la asunción.
Las relaciones con Estados Unidos también estarán en el punto de mira después de que el gobierno estadounidense acusara de corrupción al expresidente Horacio Cartes, de quien Peña es un delfín.
“Soy consciente de que no tengo margen de error y no podemos construir algo simplemente diciendo que me dieron carta blanca”, dijo Peña en una entrevista con la agencia Reuters la semana pasada. “Seremos constantemente examinados en cada decisión”.
En la entrevista, Peña dijo que impulsaría una mayor presencia policial en las calles para evitar las crecientes preocupaciones sobre la seguridad, tratar de controlar los precios para evitar una crisis del costo de vida, garantizar el acceso a la atención médica y fomentar la empresa privada. “Tenemos una deuda con el pueblo”, dijo.
Peña también quiere crear 500.000 nuevos puestos de trabajo en cinco años para impulsar la economía agrícola del país sudamericano, dominada por la soja y la carne de res.
La Nación




