Director orquestal correntino se destacó en Cuba

El correntino Facundo Maidana Sandoval, licenciado y director de la Filarmónica Estudiantil del Senado de la provincia, fue invitado a un intercambio cultural en Cuba. Allí compartió sus conocimientos como organista y afinador y brindó un concierto.
El correntino Facundo Maidana Sandoval, maestro orquestal destacado, brindó una entrevista al periódico cubado «Girón» donde comentó acerca de su trayectoria, su impronta como director de orquesta y sobre todo como maestro de jóvenes talentos. «El artista tiene que estar muy conectado con la realidad y actuar en favor del arte», fue una de sus reflexiones tras concluir su presentación el domingo pasado en la Sala White de Matanzas, junto a la Banda Provincial de Conciertos.
El director de 37 años, ha conducido bandas, cameratas y orquestas en Argentina y en naciones como México, Perú y Estados Unidos. Y fue nombrado Embajador Cultural de la Red Internacional de Instituciones de Danza y Arte, en Canadá.
«A los jóvenes que se están formando hoy es necesario proporcionarles el conocimiento, el poder de reflexión, las herramientas críticas e instrumentales necesarias en su desenvolvimiento, para que hagan, no una obra mercantil, sino una que perdure. Esto comienza desde la educación artística y se transforma después en cultura», indicó para el medio cubano.
Formado como director orquestal en la Universidad Nacional de La Plata, en Buenos Aires, el músico sudamericano llegó a urbe yumurina en calidad de organista y afinador, invitado por la Universidad de Matanzas. Su propósito es brindar una preparación en estos temas: cómo mantener los pianos, cómo desarmarlos y limpiarlos y qué materiales usar.
«Quise compartir estas enseñanzas, dejar lo más posible de mis conocimientos aquí para que no se pierda esa tradición en Matanzas porque veo que es una ciudad muy interesada en defender su riqueza cultural».
De manera completamente altruista, el joven nacido en la provincia de Corrientes estuvo revisando y poniendo a punto los instrumentos del Museo Palacio de Junco y de la propia Sala White. La Cátedra de Género, Cultura y Sociedad propició el encuentro con la Banda Provincial de Conciertos y surgió esta colaboración.
El programa que se propusieron ejecutar juntos resultó bastante ambicioso: la Obertura «Coriolano» Op 62 y la Sinfonía número 1 en do mayor Opus 21 de Ludwig van Beethoven, piezas de Ástor Piazzolla, Jacob de Haan, René Dupéré y Mariano Mores.
«El repertorio era difícil pero ellos estaban muy abiertos a resolver cualquier tipo de dificultad. Me adapté a los músicos que hay acá y sus posibilidades, no traje nada imposible pero sí un buen desafío para que mantengan su entrenamiento. Al final, la experiencia de hacer algo nuevo nos enriqueció tanto a ellos como a mí».
El director resaltó la ductilidad que debió existir en cada uno de los nueve ensayos pactados para pulir las cuestiones sonoras, pues muchos de los instrumentistas se desempeñan en otros puestos y se hacía arduo reunirlos a todos.
Exhausto tras su ejecución y ante un público que le agradeció con aplausos, Maidana se comprometió a volver el próximo año, «si la Banda así lo desea» para continuar aportando sus experiencias y su estilo de dirección orquestal.
«Me divertí muchísimo por la actitud y la predisposición que tienen (los integrantes de la agrupación), todos están muy abiertos a los nuevos conocimientos, a aprender, y eso es algo que me gusta. No vengo a imponer ideas de fuera sino a trabajar a partir de lo que ya existe».
Su participación en Cuba
Bajo la batuta del maestro Facundo Maidana Sandoval, la Banda provincial de Conciertos de Matanzas, desafió su propuesta sinfónica al interpretar un repertorio de elevada complejidad que contempló piezas de Beethoven y de clásicos contemporáneos.
En nueve días de ensayo, el también compositor logró enlazar bellas sonoridades entre los músicos yumurinos, muchos de ellos jóvenes talentos, en función única, escenificada en la Sala de Conciertos José White, de la Atenas de Cuba.
Con arreglos de su autoría, el director sureño integró al programa la obertura Coriolano y la Sinfonía #1 en Do mayor, Opus 21, del célebre músico alemán, así como el Concierto de Amore, de Jacob de Haan, ovacionado por el público ante la armonía alcanzada en la ejecución.
Asimismo interpretaron Desfile, de René Duperé y las emotivas composiciones porteñas Ave María y Libertango, de Astor Piazzola, para cerrar con Tanguera, de Mariano Mores.
Invitado a Cuba junto a su madre, la escritora Liliana Sandoval, por la Cátedra de Género, Cultura y Sociedad de la Universidad de Matanzas, el notable músico trabajó además en la afinación del piano del museo Palacio de Junco e impartió clases sobre esa disciplina a estudiantes universitarios.
Asistieron al concierto, Maritza Cuba, delegada en la provincia para las relaciones Turismo-Cultura y Leo García Ramos, vicepresidente primero de la UNEAC.




