Defensa Civil mantiene la alerta por la onda de crecida aguas abajo

Aunque la cuenca superior da un respiro y los evacuados disminuyeron a 440, la crecida avanza hacia el sur correntino y hay más de mil personas autoevacuadas. Desde el COE destacan el despliegue sanitario, las obras de contención y la tecnología aplicada a la alerta temprana.
Tras varias semanas de máxima tensión hídrica en todo el territorio provincial, la cuenca del río Paraná comenzó a dar las primeras señales de alivio. La ausencia de lluvias copiosas en las altas cuencas de los ríos Iguazú y Andresito permitió un descenso paulatino en las marcas hidrométricas, trayendo una semana de relativa calma. No obstante, las autoridades provinciales advierten que el fenómeno está lejos de concluir: la onda de crecida se desplaza ahora hacia los municipios del sur y la cantidad de familias autoevacuadas supera el millar.
Así lo confirmó el titular de la Dirección de Defensa Civil de la Provincia, Bruno Lovison, al realizar un balance de la situación actual, el despliegue del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) y los escenarios climáticos previstos para los últimos dos meses del año.
Retorno progresivo
El retroceso de los niveles del agua, aunque lento, comenzó a impactar positivamente en los centros de contención municipal. De acuerdo con los datos oficiales, el total de evacuados en la provincia ascendía días atrás a 700 personas, cifra que en las últimas jornadas descendió a 440 asistidos.
Sin embargo, el comportamiento del cauce generó una dinámica dispar a lo largo del territorio. Mientras en la zona norte el agua comienza a retirarse de forma paulatina, el empuje del volumen hídrico continúa desplazándose aguas abajo de la Capital correntina.
«Ha bajado el río prácticamente en toda la cuenca, poco, pero ha bajado, y esto ha establecido por lo menos que varias familias hayan vuelto a sus domicilios. Hoy tenemos 440 personas evacuadas de 700 que veníamos teniendo», explicó Lovison.
En contrapartida, el registro de personas autoevacuadas mostró un incremento sensible. «El número de autoevacuados aumentó porque la onda de crecida del puerto Corrientes aguas abajo fue afectando a algunas familias; hoy estamos por encima de las 1.000 personas autoevacuadas», detalló el funcionario. Localidades como Itatí, Paso de la Patria, Corrientes Capital, Ituzaingó e Isla Apipé sostienen esquemas de asistencia estables que se mantendrán vigentes hasta que el río descienda de manera definitiva de la etapa de evacuación.
La atención se desplaza hacia el sur
El foco del operativo técnico de Defensa Civil se concentra por estas horas en el tramo comprendido entre la ciudad de Corrientes y la localidad de Esquina. En ese sector, el nivel del agua se mantiene en cotas elevadas y ya generó las primeras intervenciones territoriales.
«La onda de crecida está mucho más abajo, en el tramo comprendido hacia Esquina. La semana pasada nuestros equipos ya estuvieron trabajando, asistiendo y evacuando familias en Cecilio Echevarría. De todas formas, no dejamos de atender a los municipios que entraron en emergencia en las semanas anteriores», remarcó el titular del área.
El trabajo interinstitucional desplegado en las zonas anegadas involucra a diversos estamentos del Gobierno provincial junto a los municipios afectados. Las acciones no solo se centran en la entrega de módulos alimentarios y abrigo, sino también en la atención primaria de la salud y el control epidemiológico.
En la ciudad Capital, el epicentro de la contención municipal se localiza en las instalaciones de la Escuela N°293, complementado por una red de al menos seis comedores y merenderos articulados junto al Ministerio de Desarrollo Social para garantizar el almuerzo y la cena a las familias vulnerables.
Tecnología, alerta temprana y monitoreo de cara a fin de año
Uno de los puntos destacados por las autoridades es la modernización de los sistemas del Comité de Operaciones de Emergencia. La incorporación de software de monitoreo en tiempo real y la puesta en marcha de plataformas tecnológicas permiten agilizar la emisión de alertas tempranas ante variaciones en las cuencas.
No obstante, el factor climático sigue siendo la principal variable de incertidumbre. Aunque el tiempo seco de las últimas jornadas evitó complicaciones mayores, los análisis meteorológicos prevén meses complejos.
«Esperábamos que aumenten las aguas en esta semana; por suerte no se dieron las lluvias previstas en las altas cuencas. Pero estamos en octubre y sabemos que noviembre y diciembre reúnen condiciones propicias para precipitaciones intensas en nuestro sector y en los tramos superiores. El monitoreo es permanente», enfatizó Lovison.
Finalmente, las autoridades reiteraron la importancia de consultar únicamente los canales oficiales del Gobierno, las redes institucionales del COE y los medios de comunicación formales para acceder a reportes verídicos y alertas hidrometeorológicas en tiempo forma.




