El Gobierno negocia alianzas electorales provincia por provincia y evalúa ocho listas conjuntas para 2027

En medio de los debates, la Casa Rosada traza mapa de posibles acuerdos electorales en búsqueda de la reelección de 2027.
La Casa Rosada avanza en las conversaciones con los gobernadores aliados para definir cómo se presentará La Libertad Avanza (LLA) en las elecciones presidenciales de 2027. Ante las diferencias sobre los tiempos y las condiciones de los acuerdos, el oficialismo descarta por el momento cerrar un pacto general y opta por negociar de manera individual en cada provincia.
En ese escenario, el Gobierno identifica ocho posibles listas compartidas, cuatro de ellas con negociaciones avanzadas, además de otros distritos donde busca coordinar la competencia electoral.
Los entendimientos más encaminados son con Alfredo Cornejo, en Mendoza; Rogelio Frigerio, en Entre Ríos; Leandro Zdero, en Chaco; y Juan Pablo Valdés, en Corrientes. Los tres primeros ya habían acordado listas conjuntas con LLA para las elecciones legislativas de 2025. En el caso correntino, además, en 2027 no se elegirá gobernador.
Otro grupo de mandatarios con los que el oficialismo mantiene conversaciones, aunque todavía en una etapa inicial, está integrado por Rolando Figueroa, de Neuquén; Ignacio Torres, de Chubut; Marcelo Orrego, de San Juan; y Jorge Macri, de la Ciudad de Buenos Aires.
En paralelo, el Gobierno analiza establecer acuerdos para ordenar la competencia en los distritos de Raúl Jalil, en Catamarca; Carlos Sadir, en Jujuy; Claudio Vidal, en Santa Cruz; Osvaldo Jaldo, en Tucumán; y Maximiliano Pullaro, en Santa Fe. En esas provincias, los gobernadores buscan conservar su identidad política y electoral frente a las diferencias con LLA y el peso del peronismo local.
La situación de Gustavo Sáenz, en Salta, depende de la interpretación que haga la Justicia provincial sobre la posibilidad de que se presente para un tercer mandato. La reforma constitucional de 2021 fijó un límite de dos períodos.
Por fuera de los posibles acuerdos, el oficialismo prevé competir con candidatos propios en Córdoba y en las provincias gobernadas por el peronismo, entre ellas Buenos Aires, La Pampa, Formosa, La Rioja y Tierra del Fuego. La relación con el gobernador cordobés Martín Llaryora, en tanto, sigue siendo ambigua: en la Casa Rosada no lo consideran un “aliado”.




