Científicos alertan que los próximos desastres climáticos podrían ser mucho más graves de lo previsto

Un estudio del King’s College London advierte que las metodologías actuales para medir el riesgo subestiman escenarios sin precedentes, como la combinación de temperaturas extremas y huracanes de gran intensidad ocurridos de forma simultánea.
Una sola tormenta tropical puede alterar durante horas la vida de una región y dejar una cifra de víctimas que tarda años en dimensionarse. En Myanmar, el ciclón Nargis causó cerca de 140.000 muertes en 2008. Para científicos del King’s College London, ese antecedente no marca el límite conocido de la destrucción: los registros históricos pueden subestimar de forma grave el daño que causarán futuras olas de calor y ciclones.
El foco del estudio está puesto en las olas de calor, los ciclones tropicales y la posibilidad de desastres con impactos mucho mayores que los observados hasta ahora. Los investigadores aclaran que un evento con millones de víctimas no puede descartarse por completo, aunque esa posibilidad no implica que vaya a ocurrir.
Un ciclón en Myanmar concentró más muertes que cientos de tormentas
Los datos examinados muestran que la mortalidad vinculada a fenómenos meteorológicos extremos no se distribuye de forma pareja. Una cantidad reducida de catástrofes concentra la mayoría de las víctimas, una característica que, según los autores, dificulta proyectar cuál podría ser el verdadero peor escenario.
El caso más marcado fue el del ciclón Nargis, que golpeó Myanmar en 2008 y dejó alrededor de 140.000 muertos.
La diferencia ayuda a explicar una de las preocupaciones centrales de la investigación. Si la experiencia reciente está dominada por pocos episodios excepcionales, utilizar únicamente los antecedentes disponibles puede transmitir una sensación engañosa sobre el techo de riesgo. El peor evento registrado no necesariamente es el peor evento posible.
“El pasado casi con seguridad nos hará subestimar el riesgo futuro”, afirmó Tom Matthews, profesor titular de Geografía Ambiental en el King’s College London y autor principal del trabajo. “Los hechos que moldearon nuestra idea de lo que puede hacer el clima extremo no son lo peor que puede suceder. Son lo peor que ha sucedido hasta ahora, en un registro corto y en un clima que ya no existe”.
De acuerdo con el análisis, esa cifra superó por más del doble el total de muertes provocado por los otros 675 ciclones tropicales mortales incluidos en el período 2000-2025.




