Avistaron un aguará guazú en plena ruta en San Miguel

Ocurrió en una zona atravesada por corredores de biodiversidad. Crece la preocupación por la convivencia entre fauna silvestre y tránsito vehicular.
Durante la madrugada de hoy, tras un avistamiento registrado la noche anterior, un ejemplar de aguará guazú fue observado en el empalme de la Ruta Nacional 118 y la Ruta Provincial 5, a la altura del paraje Curuzú Laurel, en San Miguel, provincia de Corrientes. El hecho pone en foco la presencia de fauna silvestre en zonas de circulación vehicular, especialmente en horarios nocturnos, cuando esta especie —de hábitos crepusculares y nocturnos— incrementa su actividad y se vuelve más vulnerable a siniestros viales, en un contexto donde ya se reportan múltiples atropellamientos en rutas correntinas durante 2026.
El aguará guazú, el cánido más grande de Sudamérica, suele desplazarse en busca de alimento o durante sus ciclos reproductivos, que en la región del NEA registran mayor intensidad entre abril y junio. Esta dinámica provoca un aumento en los movimientos del animal, muchas veces atravesando rutas que funcionan como corredores biológicos. Allí, la combinación de vegetación densa y escasa visibilidad genera un escenario de riesgo tanto para la fauna como para los conductores.
Especialistas advierten que la aparición repentina de estos animales en la calzada es frecuente durante el atardecer, la noche y el amanecer, momentos en los que la visibilidad disminuye considerablemente. En ese sentido, remarcan que las rutas que cruzan ambientes naturales no solo conectan destinos, sino que también interfieren en los desplazamientos habituales de distintas especies.
Ante este escenario, se insiste en la necesidad de respetar los límites de velocidad y conducir con extrema precaución, especialmente en tramos con baja visibilidad o señalizados como zonas de cruce de fauna. La problemática, lejos de ser aislada, muestra una tendencia en aumento y plantea el desafío de lograr una convivencia más segura entre el tránsito humano y la vida silvestre.




