Gobierno nacional actualizó los salarios de ministros y secretarios

La medida rige desde febrero y alcanza a las autoridades superiores del Poder Ejecutivo Nacional. El Presidente y la Vice quedaron excluidos del esquema.
El Gobierno nacional dispuso una actualización salarial para ministros, secretarios y otras autoridades superiores del Poder Ejecutivo Nacional, luego de dos años sin modificaciones en esos haberes. El aumento empezó a regir el 1 de febrero, se liquida con los sueldos de enero y se cobra durante este mes, según lo establecido en el Decreto 931/2025, publicado en diciembre en el Boletín Oficial.
Hasta el mes pasado, un ministro nacional percibía un salario bruto de $3.584.006, con un ingreso neto estimado de $2.975.725. Con la nueva escala, los sueldos brutos pasan a ubicarse entre $5.800.000 y $6.600.000, lo que implica un neto aproximado de entre $4.814.000 y $5.478.000. En el caso de los secretarios, el salario previo era de $3.282.709 brutos, con un neto estimado de $2.724.649, mientras que los nuevos montos se ubican entre $5.300.000 y $6.100.000 brutos, con ingresos netos que rondan entre $4.399.000 y $5.063.000.
De acuerdo con cifras oficiales, el incremento acumulado se mueve en un rango de entre 62,4% y 85,9% respecto de los valores anteriores. Los aumentos no tienen carácter retroactivo y sólo alcanzan a ministros, secretarios y otras autoridades superiores. El presidente Javier Milei mantiene un salario bruto mensual de $4.066.018, sin cambios desde diciembre de 2023, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel percibe $3.764.821 brutos, también congelados desde ese mes. Ambos cargos quedaron excluidos de la actualización.
La decisión se conoce en un contexto de dificultades para retener funcionarios y personal técnico en áreas sensibles del Estado. El caso del Indec quedó expuesto tras la salida de Marco Lavagna y la designación de Pedro Lines como nuevo titular del organismo. Antes de asumir, Lines figuraba en su perfil de LinkedIn con la leyenda «open to work», una situación que puso en evidencia el nivel de los salarios dentro de la administración pública frente a las ofertas del sector privado.
Durante los últimos meses, trabajadores de distintos niveles del Indec manifestaron preocupación por el deterioro de los ingresos y el impacto que esa situación tiene en la continuidad de cuadros profesionales. Sobre este punto, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que los sueldos del sector público quedaron rezagados porque no se aplicaron aumentos desde el inicio de la gestión y reconoció que varios funcionarios dejaron sus cargos para pasar a empresas privadas con remuneraciones más altas.
En los fundamentos del decreto, el Gobierno nacional señala la necesidad de avanzar hacia un sistema de empleo público basado en la transparencia, la meritocracia y el desempeño, con el objetivo de contar con personal calificado en los niveles de conducción. El texto también indica que el ordenamiento salarial se apoya en el superávit fiscal alcanzado y en el actual escenario macroeconómico, y aclara que la medida no compromete la sostenibilidad de las cuentas públicas.



