Comerciantes hicieron balance y aducen preocupación por el futuro

Dos gerentes y el presidente de APICC fueron consultados sobre cómo los afectó la cuarentena. Coincidieron en lo difícil que fueron los primeros meses de la “nueva normalidad” y advirtieron que hay mucha incertidumbre, tanto en lo mercantil como en lo sanitario.
La cuarentena por el brote de COVID-19 cumplió un año en Corrientes y varios representantes del arco comercial local fueron consultados por época acerca de cómo afectaron a sus actividades las restricciones y problemas económicos acarreados por el influjo del virus y la “nueva normalidad”.
“Fue un año muy complicado. Los primeros meses fueron los más difíciles y después fue mejorando. Hoy por hoy, estamos un poco mejor en materia de ventas. La gente se dio cuenta que vamos a vivir un buen tiempo más bajo la ‘nueva normalidad’ y eso, con el agregado de estrategias de ventas y bonificaciones, reactivó nuestro sector”, explicó Juan Carlos Martínez, gerente de una cadena de electrodomésticos con sucursales en la peatonal Junín.
“No obstante, mirando hacia el futuro, no sabemos qué puede ocurrir si se cumple eso de la segunda ola. Hay incertidumbre y preocupación”, añadió.
En tanto, el presidente de la Asociación de la Producción, Industria y Comercio (APICC), Enrique Collantes, sostuvo que “fue uno de los peores años para el comercio y la economía del país, y Corrientes no fue la excepción. Lo más triste es que estamos en una nebulosa y no sabemos cómo terminará esto”. “Muchas empresas tuvieron que despedir empleados o directamente cerrar, todo eso se comenzará notar en las próximas mediciones del INDEC de pobreza y desocupación; a eso hay que sumarle todos los enfermos y también los fallecidos. Queremos mirar para adelante con optimismo, pero la incertidumbre es más fuerte y todo el pueblo está preocupado por lo que pueda pasar si hay una segunda ola del virus”, valoró.
Por último, Raúl Rogido, gerente de una tradicional cadena de supermercados de la ciudad, remarcó que “el año de cuarentena fue duro y no sólo en lo económico. Nosotros, al ser esenciales, no paramos y pasamos por circunstancias difíciles. Hubo meses, como septiembre y octubre, en los que sentimos en rigor el avance de la enfermedad”.
“Hoy por hoy, las ventas están amesetadas. Lo que más nos preocupa es la incertidumbre de lo que pueda pasar en meses próximos. Les recomendamos a nuestros clientes que se cuiden, que no se relajen, obviamente lo mismo hacemos con los trabajadores. Son tiempos difíciles y esperamos por las vacunas”, culminó.
Inflación
Con los aumentos en combustibles, la inflación de marzo se ubicaría en niveles similares a los de febrero y el primer trimestre cerraría con un 11,5%, por lo que la meta anual del 29% establecida en el presupuesto se aleja cada vez más.
Para lograr el objetivo trazado por el Gobierno, la inflación promedio de los nueve meses posteriores no podría pasar de 1,63%, un desempeño que Argentina no consigue desde hace más de una década. Por eso, hoy todo es incierto.
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