River volvió a tener una actuación sobresaliente y es líder de su zona

River Plate superó anoche como visitante a Huracán por 3-1, resultado que le permitió acceder a lo más alto de la zona A, fase Campeonato, de la Copa Diego Armando Maradona, luego de completarse la segunda fecha.
El equipo dirigido por Marcelo Gallardo se subió al liderazgo de la sección, junto a Argentinos Juniors y Boca Juniors, todos con 4 puntos. El conjunto de Parque de los Patricios se quedó con 3 unidades.
Tras el excelente rendimiento a mitad de semana por Copa Libertadores frente a Nacional (6-2) en Uruguay, el conjunto de Núñez entregó grageas de ese repertorio contundente.
El cordobés Matías Suárez (Pt. 26m.) y el uruguayo Nicolás De la Cruz (Pt. 34m. y St. 38m.) anotaron para River, que terminó con 10 por la expulsión del zaguero chileno Paulo Díaz (St. 44m.).
El conjunto dirigido por Israel Damonte descontó en la segunda etapa, mediante un penal convertido por Andrés Chávez (20m.).
River siguió en “modo Montevideo” durante los 45 minutos iniciales en Parque de los Patricios. Con la voracidad acostumbrada y con una presión alta que incomoda a los rivales, el equipo del DT Marcelo Gallardo necesitó un pequeño período de adaptación al terreno para empezar a marcar supremacía.
No sólo fueron importantes las labores del tándem de contención que armaron Leonardo Ponzio y Bruno Zuculini sino también la conducción del colombiano Jorge Carrascal (cada vez más liberado en su condición de generador de juego) y las apariciones de un De la Cruz que pretende volver a ser determinante.
River metió la primera mano de nocaut, a los 26m., con un desborde de Fabrizio Angileri, que fue conectado de cabeza por el colombiano Borré y que le permitió al cordobés Suárez ensayar una extraña pirueta, por atrás de todos, para vulnerar la valla de Cambeses.
Cualquier atisbo de reacción lo neutralizó ese centro-tiro al arco del uruguayo De la Cruz (34m.) que generó inmovilidad en el guardavallas Cambeses y se alojó en el fondo del arco para decretar el 2-0. Una diferencia, tal vez exagerada, pero que premió la mayor jerarquía colectiva del Millonario.
En el arranque del segundo período, con mucho más ímpetu que juego, Huracán buscó el descuento.
El letargo del equipo del Muñeco Gallardo le permitió obtener réditos al local, casi de inmediato, con un absurdo penal que el chileno Paulo Díaz le cometió a Briasco (19m.). La ejecución, a cargo de Chávez, representó el descuento.
Y sobre los 38m., cuando Huracán se arriesgaba en procura del empate, aparecieron los espacios, una maniobra que Carrascal manejó con maestría y que definió De la Cruz, con un remate ajustado contra el primer palo de Cambeses. 3-1 y asunto concluido.
El Litoral




